Mil y una tabernas

Tentamos a la suerte,
Forzamos al destino,
Acabamos en los baños
Con la rana de nuestro sapo.

Entre berridos y cencerros
La virginidad salió huyendo,
Asustada de la locura desatada
Entre tragos y palabras.

Montañas abiertas,
Fuentes desdichadas,
La escasez no llama
A las puertas de esta taberna.

Los de fuera perdieron la esperanza,
Mas nosotros la callamos con jarras,
Pues no hay mejor gloria
Que batalla bien tragada.

El recato se perdió hace tiempo,
La moral sobrevalorada,
Las bocas babeantes
Desean el gusto de una buena carne.

Jugosas y en su salsa
Se encuentran los platos de esa mesa,
Que lanzados por los aires
Son disfrutados con buenos acompañantes.

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Lluvia incandescente

Convierte paredes de piedra
en cascadas cristalinas,
conecta el cielo
con las raíces del suelo.

Salpica los alrededores
en forma de charcos,
el juego de los rebeldes
el recelo de los pulcros.

En cada gota la vida,
en cada roce la frescura
acentúa el sabor,
envuelve con su olor.

Cuentos de hadas

La vida se viste de muerte,
La muerte de un cuento perfecto,
Con un asesinato, un veneno y ríos de sangre.

El despertar con el amor convertido en beso,
Bailes de salón a media noche,
Un final que el bien gana de nuevo.

Cuentos de hadas nos prometieron,
Con vestidos de gala llenos de diamantes
Y un bello tocado sujeto por un lazo.

Que mentira más grande al crecer
No había ni príncipes ni sapos mágicos,
Que tan solo era una historia para leer.

La realidad es más horrenda y cruel,
Que la caballerosidad era un simple mito
Y que la bella princesa se encargaba solo de barrer.

Con el tiempo la princesa convertida en reina se cansó,
Con una sopa fría que procesó su querer
Que él agradecido le respondió con un sueño eterno.

No quiero sentir

No quiero sentir que mi vida desaparece ante mis ojos sin poder remediarlo. No quiero volver a encontrarme con mi pasado por la calle, ni a la muerte en una esquina pidiendo cuatro duros.

Algunas veces me resulta difícil mirar más allá de mi propio reflejo, de no bajar la mirada cuando veo el roto en una esquina del espejo, siempre buscando algo con lo que taparlo y no sentir de nuevo aquel vacío que me inunda cuando no me reconozco ni en mis propias fotografías.

En ocasiones los fuegos que centellean en el cielo en miles de colores y formas, es lo único a lo que llego alcanzar, nublándome la vista de algo más grande y perfecto.

En ocasiones ni la lluvia calma el incendio que quema mis entrañas, que me desgarran gritos silenciosos. No quiero volver a ver como otro tren se marcha dejándome en el andén, viendo cómo se aleja mi única oportunidad. No quiero sentir que otra noche más amanezco en las profundidades de cualquier mar.

Todo parece ser un sueño, un sueño horrible que se repite al cerrar los ojos. Sueño que mis miedos controlan mi vida, condicionando mi persona y mi propio mundo. Todo parecer ser un cataclismo en cada paso, en cada respiro y bocanada de aire limpio.

Intento trazar el camino en cada paso, evitando los rastros sombríos que me rodean y se acercan queriendo consumirme, manteniéndome en sus garras, tejidas como telarañas, cubriendo todo a mí alrededor.

Por la noche un grito sordo suele despertarme, acelerándome el pulso, afuero el viento sopla con fuerza agitando unas ramas contra mi ventaba, creando formas extrañas que perturban mi mente.

No quiero sentir de nuevo como mi cuerpo se precipita por un puente mientras mi “salvador” tan solo observa. No quiero ver las calles vacías cuando estoy presente. Mi corazón suele palpitar rasgando mi pecho queriendo salir cuando las cosas se tuercen.

Todo se pierde, desaparece, como las nubes negras que contemplan el cielo celeste que se oscurece cuando no se le ve. La gente se aleja y los recuerdos permanecen anclados en tu mente, torturándote, chupándote la energía como las jeringuillas sucias de un parque, donde los héroes de la historia duermen entre cartones, al dejar de ser los protagonistas de historias épicas.

Destrucción

Toco el cielo con las manos,
Rozo el suelo con los labios
Contemplo la destrucción
Con el alma extinto.

El atardecer se atropella con el amanecer
La lujuria de la sangre con un beso muerto
Un grito de esperanza se ve desvanecer
Por el camino rocoso del tormento.

La calle guarda el silencio,
El silencio es consumido por fuego,
Mis ojos se secaron indecisos,
Perdidos en el humo rojo.

Guarda la palabra, la gracia se marcha
Solo quedan lágrimas en arena seca,
Tan solo cantan penas asfixiadas
Por una tormenta que no cesa.

4 Libros para Halloween

En ésta lista presentaré varios libros que cualquier amante lector debería leer estos días o el día de Halloween. Habrá libros tanto de terror como de misterio, aunque no prometo que sean libros cortos.

  1. El resplandor de Stephen King.

empezamos con este libro, un libro que con el tiempo se ha convertido en uno de los clásicos del escritor. En este libro el autor sabe mantener la tensión y el miedo a partes iguales, sabe exponernos en primera mano los miedos y las partes más oscuras que pueden esconderse en el ser humano.

Este libro es perfecto para esas noches en las que uno está aburrido y cree que puede tragar cualquier cosa sin pasar ni una pizca de miedo.

Stephen king demuestra en el resplandor como mezclar la psique, lo paranormal y el terror de manera espléndida sin que quede pesado para el lector, creando esa tensión y esa necesidad de saber que es lo que pasará en la siguiente página.

 

2. El gato negro de Edgar Allan Poe.

Uno de las historias más significativas de Poe, un relato que no hay que dejar escapar en la noche más terrorífica de todo el año. El autor sabe conjuntar el terror y la psicología de manera genuína. Y como no hay mejor gancho que el argumento de un libro os la dejo a continuación.

“Un joven matrimonio lleva una vida hogareña, apacible con su gato, hasta que el joven empieza a dejarse arrastrar por la bebida. El alcohol lo vuelve irascible y en uno de sus accesos de furia acaba con la vida del animal. Un segundo gato aparece en escena, la situación familiar empeora, y los acontecimientos se precipitan hasta culminar en un horrendo desenlace.”

 

3. El exorcista de William Petter Blatty.

¿Quién no ha visto la película? otro de esos clásicos que uno no puede dejar escapar para una noche terrorifica.

Aunque sea un libro que en un principio no sientas ese miedo que te mantiene en tensión constante, si que sentíras asco cuando llegues a la parte del exorcismo. También debemos recordar la escena de la cama moverse con tanta fuerza que parece que atravesará el suelo para caer al piso de abajo, y mucho menos debemos pasar por alto una de las escenas que creo de las mejores (si, mejor que la escena del exorcismo), y es de la niña bajando las escaleras haciendo el puente, una parte que me dejó a cuadros.

Un libro que realmente recomiendo leer, ya que en la adaptación cinematrográfica se saltaron muchas cosas, y otras tantas no las expresaron tan bien como el libro.

 

4. El ciclo del hombre lobo de Stephen King.

Si, otro libro más de uno de los grandes del terror. Pero en este caso con mucha razón. Este libro es uno de mis favoritos, por no decir el que más amo por encima de todos, y solamente por el hecho de que sale un hombre-lobo, si has leido bien, un hombre-lobo, y por esa razón se merece estar en esta lista.

El libro tiene doce capítulos, todos haciendo referencia a un mes del año, empezando en Enero y acabando en Diciembre. La historia comienza con la muerte de un vigilante en su caseta, y con cada capitulo que pasa se van revelando más datos, hasta llegar al punto que el segundo protagonista de la historia, un joven inválido descubre quien es el hombre-lobo que ha provocado tantas muertes en los últimos meses.

 

Y con estos cuatro libros acabamos, pondría más, pero no acabaríamos nunca, así que mejor cortar a tiempo. Que disfruteis y tengas un terrorífico Halloween.

RESEÑA: Ladrones de libertad

Título: Ladrones de Libertad.

Autor: Iria G. Parente, Selene M. Pascual.

ISBN: 978-84-16858-12-5

Nº Páginas: 638.

Precio: 17 € Aprox.

Editorial: Nocturna.

Sinopsis:

La tripulación del Angelique está orgullosa de ser lo que es: una tripulación de piratas. Su día a día consiste en navegar por los mares de Marabilia entre aventuras, asaltos a barcos y búsquedas de riquezas; en definitiva, los piratas del Angelique viven sin acatar leyes ni obedecer órdenes de nadie.

Hasta que el rey Geraint de Dahes los captura y todo apunta a que eso se ha terminado. La pena por piratería es la muerte. A menos, claro, que alguien les proponga un trato que les permita salvarse… Uno que a su vez ofrezca la posibilidad de una venganza muy ansiada.

Ante un tesoro tan valioso como la libertad, cualquier precio parece escaso.

Opinión:

Sinceramente este libro es tan fabuloso que me extraña que no existan más con la misma temática y con los mismos mensajes que se expresan en esta.

Todo comienza con los protagonistas encarcelados, a pocas horas de ser ahorcados, hasta que llega el rey de Dahes coge al capitán (Jared) y hablando en privado con él le propone un trato con el que salva su pellejo y el de toda su tripulación. Y como buen pirata en primera instancia la rechaza por ir en contra de sus valores. El capitán tras valorar la situación y ver que podía sacar provecho acepta, no sin antes poner ciertas cláusulas sobre la mesa.

De esa manera comienza una nueva aventura para esos piratas que vieron tan cerca sus gargantas colgadas de una cuerda. El rey de Dahes tan “amable” con los piratas les entrega un nuevo barco, llamado el Estrella fugaz, quedándose él a buen recaudo el Angelique el barco perteneciente a estos aventureros.

Entre los tripulantes podemos encontrar a Jared, el capitán, un loco aventurero que pocas veces tiene dos dedos de frente, la sed de venganza le consume, y dar caza al barco Libertad es su mayor prioridad. Luego tenemos a Nadim el segundo de abordo, la mano derecha del capitán y su mejor amigo, es el razonable, el elocuente y el que siempre tiene los pies en el suelo (aunque ese suelo se mueva a gusto de la marea), arrastra un gran fantasma a su espalda que le tormenta cada día que pasa.

También tenemos a la parejita más tierna de todas a Collen y Rick, el primero es un muchacho tierno, siempre con una sonrisa en la cara y una historia sobre sus manos, es el que se encarga de las cartas de navegación. Luego tenemos a Rick, el guaperas tatuado, que siempre ronda a su amado donde quiera que esté, ofreciéndole todo su amor y cariño.

Pero tampoco nos olvidamos de Tayeb, el mayor apostador que existe, Sabir su compañero de apuestas, a Gavin, un feérico que transmite buena vibra, Owain, el hechicero de la casa, Harren, el cocinero que de forma disimulada intenta matarles a todos.

Y luego tenemos a un tripulante inesperado, alguien que nadie esperaría encontrar en esta aventura, ¿o tal vez si? Y es el principito Kaylen de Dahes, digo Kay. Un muchacho que no conoce como es el mundo más allá de sus muros, y que por escapar de su padre se cuela en el barco de unos piratas a los que en un principio no les agrada.

Poco a poco iremos conociendo en más profundidad a todos los personajes, cogiéndoles gran cariño con cada página que pasemos.

Como siempre Iria y Selene nos harán sufrir y reír a partes iguales, enseñándonos al mismo tiempo la importancia de la amistad, el amor y el respeto. Plasmando en sus páginas problemas actuales y tratándolos de una forma muy natural algunas de ellas.

Sinceramente es un libro que hay que leer una y mil veces, y no solo tenerlo de decoración en nuestra estantería. La manera en la que se devora el libro es fluida, sin paradas bruscas que te hagan querer parar de leer, tienen una forma muy emotiva de expresarse, de contar las historias y de provocar que tengas la necesidad de acabar la historia de una sola sentada y volver a empezar.

Los libros de estas escritoras los recomiendo enormemente. Desde su primer libro Sueños de piedra, hasta éste último han demostrado lo mucho que se merecen ser reconocidas como las nuevas escritoras de fantasía española (y no solamente lo digo porque sea gran fan de sus libros).

Puntuación: 5 sobre 5.